En kvinne står i døren til en hytte

Libertad sin límites con Cinderella Gas

No todo el mundo tiene acceso a la electricidad en sus viviendas vacacionales. Si lo que busca es una vida más rústica en lugares remotos, es bueno saber que hay sistemas de inodoros capaces de funcionar sin electricidad, como Cinderella Gas.

Cinderella Gas es un inodoro accionado por propano que incinera los residuos biológicos a altas temperaturas y los transforma en una cantidad mínima de ceniza. El modelo se basa en el sistema de alta calidad Cinderella Classic, pero utiliza gas propano como fuente de energía en lugar de electricidad, lo que supone que Cinderella Gas puede utilizarse en todas las zonas en las que el acceso a un suministro eléctrico de 230 V es limitado o inexistente, una auténtica ventaja para muchos propietarios de viviendas vacacionales, incluido Anders Heyerdahl de Bærum, Noruega.

De pesadilla a sueño

Tras haber adquirido un inodoro de gas sueco que acabó en llamas en 2005, Anders Heyerdahl acabó construyendo el típico retrete exterior, una solución que no entraba en sus planes y con la que no estaba muy contento. Por este motivo, en 2008, decidió invertir en un inodoro fiable y, ese mismo año, encontró el Cinderella Gas.

Totalmente funcional incluso a 29 °C bajo cero

«Mi primera experiencia con mi primer Cinderella comenzó extraordinariamente bien, incluso se podría decir que me sorprendió gratamente. Sin embargo, al llegar el invierno, el inodoro comenzó a fallar, por lo que me puse en contacto con Cinderella y el inodoro acabó en el taller del servicio técnico. Afortunadamente, resultó que solo necesitaba un pequeño ajuste electrónico. Para empezar, el inodoro no funcionaba bien porque el aire es más fino a la altitud de 1000 metros en la que está situada mi vivienda. Después del ajuste, no he vuelto a tener ningún problema», afirma satisfecho Heyerdahl, que, además, añade lo siguiente: «Debo admitir que me puse un poco nervioso cuando el termómetro indicó 29 °C bajo cero, pero resultó que no había de qué preocuparse. La incineración funcionó a plena potencia, y eso que solo poseo una batería de 12 V con un pequeño panel solar.»

Hoy día, el retrete exterior se ha convertido en un cobertizo y Anders Heyerdahl es el feliz propietario de dos Cinderellas, uno de gas y otro eléctrico.

«¡Cinderella es un producto fantástico!», concluye Heyerdahl.